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Reflexión de Bitácora

        En la vida cotidiana, solemos pasar por alto la importancia de analizar cómo distribuimos nuestro tiempo y cuáles son los hábitos que pueden estar consumiendo horas valiosas de nuestro día a día. En este apartado, reflexionaré sobre las áreas en las que suelo perder tiempo, las razones detrás de esto, y la influencia de la planificación en mi productividad. Además, exploraré cómo esta autoevaluación puede impactar mi futuro personal y profesional, y qué estrategias puedo implementar para mejorar la gestión del tiempo y aumentar mi productividad.     Al revisar mi bitácora, identifiqué que una de las actividades en las que suelo perder más tiempo es en el uso excesivo de las redes sociales. Este hábito se ha arraigado debido a la facilidad de acceso a través de dispositivos móviles y la tendencia a revisar constantemente las notificaciones. Además, procrastinar las tareas importantes es otra área en la que gasto tiempo sin ser productivo, posponiendo...

Registro N°7 -MiBDP

  Este domingo, fue un día de descanso y limpieza del hogar. Inicié dedicando un tiempo más de lo común, para descansar y recargar energía para la nueva semana. Luego, dediqué 1 hora para tener mi momento de estudio de la Biblia rutinario.    Posteriormente, ocupé 5 horas haciendo una limpieza profunda del hogar, para tener todo en orden durante la nueva semana laboral. Adicional a esto, dediqué parte de ese tiempo de limpieza a escuchar música.    Luego, dediqué 2 horas a compartir con mi familia viendo una película.    Finalmente, dediqué las últimas horas del día a estudiar y cumplir con las asignaciones pendientes.

Registro N°6 - MiBDP

         Mi sexto día de registro inició con un espacio de reflexión y lectura de la Biblia, durante 1 hora. Luego, dediqué 2 horas para mi aseo personal y preparación para el día.     Posteriormente, me preparé para asistir a la Iglesia en la cual me congrego para pasar un tiempo de confraternidad con hermanos, amigos y compañeros de la fe. Durante el camino de traslado, ocupé 1 hora y 30 minutos.     En la Iglesia, estuve 5 horas sirviendo a Dios, orando y estudiando la Biblia. Además, tuve un momento de reflexión con los jóvenes y compartí grandes experiencias. Fue una mañana-tarde de mucha alegría y satisfacción.     Al llegar a casa, dediqué 2 horas para el aseo personal y del hogar. Luego, estuve durante 1 hora revisando las redes sociales y usando mi celular. Finalmente, compartí experiencias del día con mi familia hasta ir a descansar.